Para gente que quiere algo distinto SON SUREDA ofrece en pleno campo
mallorquín el trato familiar que Fernando ofrece en un entorno
natural único.
La finca agrícola-ganadera remonta su existencia al año
1500, con 2.050.000 m2 y está compuesta por un conjunto de casas
con jardines que son prolongaciones del campo, en donde destaca un bosque
mediterráneo natural que ofrece belleza, armonía y serenidad
al entorno, mostrando la auténtica flora y fauna mallorquina.
SON SUREDA, salpicada por miles de acebuches centenarios y plantaciones
interminables de almendros y algarrobos ofrece un lugar para descansar
rodeado de la paz inalterable que la naturaleza le ofrece desde hace siglos,
trasmitiendo esa energía positiva de la que el huésped disfruta.
La finca cuenta con árboles frutales y cualquier producto está
a disposición de sus clientes.
La actividad agropecuaria se completa con una hermosa yeguada de la que
todos pueden disfrutar recibiendo clases de equitación.
En resumen SON SUREDA cuenta con el aroma puro del Mediterráneo.